La palabra "palpitación" describe la conciencia incómoda del propio latido cardíaco. Puede manifestarse como sensación de latido fuerte, rápido, irregular, como si el corazón "saltara" o se "diera vuelta", como un golpe en el pecho, o simplemente como la percepción inusual de un proceso que normalmente no notamos. Es uno de los síntomas más prevalentes en consulta cardiológica ambulatoria y, a la vez, uno de los que más ansiedad genera en los pacientes.
La buena noticia: la mayoría de las palpitaciones son benignas. La realidad clínica relevante: no todas. Saber distinguir cuándo son un fenómeno normal y cuándo son la manifestación de una arritmia que requiere tratamiento es uno de los problemas clínicos más interesantes de la cardiología ambulatoria. En este artículo explico cómo lo enfocamos en consulta.
El corazón normal también palpita
Un corazón sano late entre 60 y 100 veces por minuto en reposo en un adulto promedio. Durante el ejercicio o el estrés emocional, puede llegar a 150-180 por minuto sin que esto sea anormal. Las extrasístoles ocasionales —latidos adelantados que producen sensación de "vuelco"— ocurren en hasta el 50% de los adultos normales en estudios de Holter prolongado, sin asociarse a enfermedad cardíaca1.
Factores que producen palpitaciones benignas frecuentemente confundidas con enfermedad:
- Cafeína (café, té, mate, bebidas energéticas, chocolate)
- Estrés emocional o ansiedad
- Falta de sueño
- Deshidratación
- Alcohol (especialmente en exceso o resaca)
- Tabaco y nicotina
- Estimulantes farmacológicos (descongestionantes, broncodilatadores, algunos medicamentos para perder peso)
- Hipertiroidismo (causa endocrina más frecuente)
- Anemia significativa
- Fiebre
Identificar y modificar estos desencadenantes es muchas veces el primer paso del manejo, incluso antes de cualquier estudio invasivo.
Cuándo las palpitaciones SÍ merecen estudio
Hay características que aumentan la sospecha de origen arrítmico relevante y deben motivar la consulta cardiológica:
Características clínicas que importan
- Inicio y término súbitos. "Cambio de switch": palpita rápido de un momento a otro, y termina igual de bruscamente. Sugiere taquicardia supraventricular paroxística.
- Sensación claramente irregular. Si percibe que los latidos "no tienen ritmo", como un tambor desordenado, debe descartarse fibrilación auricular.
- Frecuencia muy alta (mayor a 150-160 por minuto) sin esfuerzo o ansiedad evidentes.
- Duración prolongada (más de 30 minutos) sin desencadenante claro.
- Acompañadas de mareo, presíncope o síncope.
- Acompañadas de dolor torácico o disnea significativa.
- Aparecen con el esfuerzo y mejoran en reposo.
- Historia familiar de muerte súbita, miocardiopatía o canalopatía.
- Cardiopatía estructural conocida (cualquier antecedente de daño cardíaco previo).
Cuándo consultar de urgencia
Palpitaciones acompañadas de pérdida de conocimiento, dolor torácico opresivo, disnea severa o sensación de muerte inminente requieren evaluación en servicio de urgencia. Llamar al 131 (SAMU) o acudir al servicio de urgencia más cercano. No conducir por sí mismo.
Los tipos de arritmia más frecuentes
Extrasistolia supraventricular y ventricular
Latidos adelantados originados en aurículas o ventrículos. Mayoritariamente benignos cuando son aislados y poco frecuentes (menos del 1% del total de latidos en 24 horas). Su carga (cantidad relativa) y la presencia o no de cardiopatía estructural definen el manejo. Cargas muy altas (mayor a 10% en 24 horas) pueden generar disfunción ventricular y requieren evaluación cuidadosa.
Taquicardia supraventricular paroxística (TPSV)
Característica clínica clásica: aparición y término súbitos, frecuencia regular muy rápida (170-220 por minuto), duración de minutos a horas. Suele ocurrir en personas jóvenes sin cardiopatía estructural. Hay maniobras vagales (como la maniobra de Valsalva modificada) que pueden detener el episodio. El tratamiento definitivo en muchos casos es la ablación con catéter, un procedimiento mínimamente invasivo y curativo.
Fibrilación auricular (FA)
La arritmia sostenida más frecuente, especialmente en mayores de 60 años. Se caracteriza por ritmo completamente irregular. Su importancia clínica está en el riesgo de accidente cerebrovascular embólico (multiplicado por 5) y en su asociación con insuficiencia cardíaca. Detectarla precozmente es crítico porque cambia radicalmente el manejo (anticoagulación, control de frecuencia o ritmo). Algunas FA son paroxísticas (vienen y se van), lo que hace difícil su detección con ECG de consulta —ahí entra el Holter prolongado.
Taquicardia ventricular y arritmias graves
Mucho menos frecuentes pero potencialmente letales. Casi siempre asociadas a cardiopatía estructural (cardiopatía isquémica previa, miocardiopatías) o canalopatías hereditarias. La evaluación requiere ecocardiograma, eventualmente estudio electrofisiológico, y manejo especializado.
Cómo se estudian las palpitaciones
El estudio de palpitaciones sigue una lógica jerárquica:
- Anamnesis dirigida. Las características clínicas descritas arriba orientan ya muy fuertemente al diagnóstico. La descripción del paciente vale tanto como cualquier examen.
- Examen físico cardiovascular. Búsqueda de soplos, signos de insuficiencia cardíaca, pulso periférico. La auscultación digital con Littmann CORE Eko aumenta la sensibilidad para detectar hallazgos auscultatorios sutiles asociados a algunas arritmias.
- Electrocardiograma de 12 derivaciones. Útil para detectar arritmias activas en ese momento, conducción alterada de base (pre-excitación tipo WPW, bloqueos), y signos de cardiopatía estructural previa.
- Holter de ritmo de 24-48 horas. El estudio clave cuando las palpitaciones son intermitentes. Registra hasta 100.000 latidos y permite correlacionar síntomas con eventos eléctricos.
- Ecocardiograma doppler color. Indicado para descartar cardiopatía estructural subyacente. Su rendimiento es mayor en pacientes con factores de riesgo, soplos, o ECG basal alterado.
- Estudios funcionales adicionales (test de esfuerzo, estudio electrofisiológico) según resultados de los anteriores.
El Holter de ritmo es la herramienta diagnóstica clave. Mientras el ECG de consulta dura 10-15 segundos, el Holter graba 24 a 48 horas continuas. Esa diferencia de magnitud es la que permite capturar arritmias paroxísticas que aparecen episódicamente y desaparecen.
Errores frecuentes que veo en consulta
Algunas observaciones del manejo ambulatorio que vale la pena explicitar:
- Suspender unilateralmente el café. En personas con consumo moderado y sin sensibilidad demostrada, no hay evidencia de que la cafeína desencadene arritmias significativas. Suspenderla "por si acaso" tampoco daña, pero no debe ser la única intervención.
- Atribuir todo a "ansiedad". La ansiedad es una causa frecuente de palpitaciones benignas. Pero también puede ser la consecuencia de una arritmia no diagnosticada. No es una conclusión, es una hipótesis.
- Hacer ECG solo cuando "no se siente bien". Si las palpitaciones son intermitentes, el ECG estará normal el 95% de las veces. Eso no descarta arritmia. Se necesita estudio prolongado.
- Iniciar antiarrítmicos sin diagnóstico claro. Los antiarrítmicos tienen efectos adversos importantes (incluyendo proarritmia). Se indican cuando hay un diagnóstico arrítmico específico, no como tratamiento de "palpitaciones" en general.
Conclusión
Las palpitaciones son un síntoma común pero clínicamente heterogéneo. La mayoría son benignas y se asocian a factores modificables (cafeína, estrés, falta de sueño, hipertiroidismo). Pero una minoría representa arritmias significativas que requieren diagnóstico preciso y tratamiento específico.
Si las palpitaciones cumplen alguno de los criterios de alarma descritos —inicio súbito, irregularidad clara, frecuencia alta, asociadas a otros síntomas, historia familiar relevante— agende una consulta cardiológica para iniciar el estudio apropiado. Con el equipo diagnóstico actual (Holter ambulatorio, ecocardiograma, auscultación digital), llegar a un diagnóstico claro es posible en la mayoría de los casos.
Referencias
- Hingorani P, Karnad DR, Rohekar P, Kerkar V, Lokhandwala YY, Kothari S. Arrhythmias seen in baseline 24-hour Holter ECG recordings in healthy normal volunteers during phase 1 clinical trials. J Clin Pharmacol. 2016;56(7):885-893. DOI: 10.1002/jcph.679
- Brugada J, Katritsis DG, Arbelo E, et al. 2019 ESC Guidelines for the management of patients with supraventricular tachycardia. Eur Heart J. 2020;41(5):655-720. DOI: 10.1093/eurheartj/ehz467
- Hindricks G, Potpara T, Dagres N, et al. 2020 ESC Guidelines for the diagnosis and management of atrial fibrillation. Eur Heart J. 2021;42(5):373-498. DOI: 10.1093/eurheartj/ehaa612
- Steinberg JS, Varma N, Cygankiewicz I, et al. 2017 ISHNE-HRS expert consensus statement on ambulatory ECG and external cardiac monitoring/telemetry. Heart Rhythm. 2017;14(7):e55-e96. DOI: 10.1016/j.hrthm.2017.03.038
- Raviele A, Giada F, Bergfeldt L, et al. Management of patients with palpitations: a position paper from the European Heart Rhythm Association. Europace. 2011;13(7):920-934. DOI: 10.1093/europace/eur130
Sobre el autor: El Dr. Daniel Contreras Reyes es Cardiologo Internista egresado de la Universidad de Chile, Ecocardiografista del Hospital del Salvador y Profesor Asistente en la Facultad de Medicina de la U. de Chile. Atiende en Providencia con valor preferencial FONASA. Conozca mas sobre la consulta o agende online.